Fecha:
24 mar 2024
Un buen análisis empieza por juntar en un mismo sitio lo que hoy está repartido entre el ERP, las hojas de cálculo y el correo. A partir de ahí se define un puñado de indicadores útiles y se automatiza su actualización, para que nadie tenga que montar el informe a mano cada mes.
El objetivo no es un panel bonito, sino uno que se mire cada mañana y sirva para decidir: qué producto se está quedando parado, qué cliente ha bajado el ritmo o qué proceso se está atascando.
A medida que la inteligencia artificial se abarata, cada vez más pymes pueden automatizar tareas que antes solo estaban al alcance de las grandes empresas.
Nos pasó igual: empezamos automatizando la entrada de facturas y en tres meses ya teníamos un agente respondiendo a los correos de clientes.