Fecha:
3 jun 2025
Sin ese número de partida es imposible saber si el proyecto ha salido bien. Nosotros pedimos siempre dos datos antes de empezar: horas dedicadas al mes y volumen de operaciones. Con eso se calcula el retorno y se decide si merece la pena automatizar o no.
Medir también sirve para descartar. Hay tareas que parecen pesadas y ocupan dos horas al mes: automatizarlas no compensa. Es mejor dedicar el esfuerzo a lo que de verdad pesa en el día a día.
A medida que la inteligencia artificial se abarata, cada vez más pymes pueden automatizar tareas que antes solo estaban al alcance de las grandes empresas.
Nos pasó igual: empezamos automatizando la entrada de facturas y en tres meses ya teníamos un agente respondiendo a los correos de clientes.